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Quiero transmitir las lecciones que he aprendido en mis diez años de servicio como secretario general de la ONU.
Todos somos responsables de nuestra seguridad común. Por lo tanto, tenemos el deber compartido de proteger a las poblaciones contra el genocidio, los crímenes de guerra, la limpieza étnica y los crímenes de lesa humanidad.
Somos responsables de nuestro bienestar común. No es realista pensar que algunos puedan seguir obteniendo grandes beneficios de la globalización mientras que miles de millones están sumidos en una pobreza atroz.
Tanto la seguridad como la prosperidad dependen del respeto de los derechos humanos y del imperio de la ley. Esto es esencial también para el desarrollo.
Los gobiernos han de dar cuenta de sus actos, tanto en el plano internacional como en el nacional.
Los Estados ya no pueden hacer frente por sí solos —si es que alguna vez han podido— a los desafíos mundiales, sino que necesitan cada vez más la ayuda de una gran variedad de asociaciones en las que las poblaciones se agrupan voluntariamente, con ánimo de lucro o para reflexionar acerca del mundo, y cambiarlo. ¿Cómo puede un Estado pedir cuentas a otro? Solamente mediante las instituciones multilaterales.
En consecuencia, mi última lección es que estas instituciones deben organizarse de un modo leal y democrático, permitiendo así que los pobres y los débiles ejerzan una cierta influencia en los actos de los ricos y los poderosos.
Los países en desarrollo han de tener más peso en las instituciones financieras internacionales, cuyas decisiones pueden significar la vida o la muerte para sus poblaciones.
Y hay que añadir nuevos miembros permanentes o a largo plazo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cuya composición actual refleja la realidad de 1945.
Hoy más que nunca la humanidad necesita un sistema global que funcione. Y la experiencia ha demostrado que el sistema funciona mal cuando sus Estados miembros están divididos y carecen de liderazgo. Y que funciona mucho mejor cuando hay unidad, liderazgo con visión de futuro y participación de todos los principales
actores.
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