LAS METÁFORAS DE PERROS.

Por: Eduardo Lastra D.
(*)

(15 de Noviembre del 2007)

 

 

El hortelano, que cultiva verduras, “sabiamente” pone de guardían de su huerto al perro, porque éste al no ser vegetariano no se comerá los cultivos y evitará que otros animales, que sí son vegetarianos, se los coman. Por ese “trabajo” seguramente que el perro será recompensado por su amo, y el “no come ni deja comer” no es sacrificio para “el mejor amigo” del hortelano.

Si el “huerto” fuera el Perú, los amos se supone que somos todos los peruanos, los actuales y los futuros. Los cultivos, lo constituirían las riquezas naturales que Dios o las circunstancias pusieron allí, además de lo que producimos con nuestro esfuerzo y creatividad. Por ejemplo, desde su precariedad, informalidad y sobrevivencia la micro y pequeña empresa, aporta el 42% de los 85 mil millones de dólares que es el Producto Bruto Interno del país. 

¿Quiénes son los guardianes de esas riquezas?. No en términos pasivos de sólo evitar que alguien los utilice o se los lleve. Si no, dentro de un concepto productivo, de fructificar “los talentos”, para el bienestar (calidad de vida) de la población (los amos).

¿Quiénes son los que deben solucionar todos los problemas, que impiden que el “soberano” (el Pueblo: los 28 millones y medio de peruanos, especialmente los 13 millones que sobreviven en la pobreza) tengamos como sociedad las mínimas condiciones de vida decente?.

La corrupción campea; el despilfarro del erario nacional a todo vapor; nos felicitamos de que las remesas de nuestra fuerza laboral migrante ya supera los dos mil millones de dólares anuales; nuestros empresarios globalizados deciden que mejor es invertir en otros países y nos quejamos de la “invasión” de inversión extranjera; frente a la dificultad de encontrar paradigmas de ética y patriotismo entre los vivos, no nos queda más que añorar a los que ya nos dejaron.

En verdad, lo que necesitamos son auténticos “perros del hortelano”, para que cuiden los bienes del amo. Ellos tendrían que ser todos nuestros dirigentes: políticos, laborales, empresariales, académicos. Sin embargo, los dirigentes políticos son los más llamados a ser auténticos “guardianes” de los intereses del pueblo, por lo que tendrían que ser y parecer eficientes y honestos en la administración del país, cuando se les encarga esta responsabilidad. Pero también tenemos que serlo, cada uno de los ciudadanos, asumiendo nuestras respectivas responsabilidades de consumidores, productores y electores.

Mientras cada uno de nosotros esté pensando y actuando en provecho propio y a expensas de los derechos de los demás y especialmente de los más pobres, en realidad lo que escenificamos diariamente es una simple y vulgar pelea de perros.


(*)  Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial (ILADE) y Director de Mundo MyPE.


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