CAJAMARCA: EN BUSCA DEL DESARROLLO.

(19 de Diciembre del 2006)

 

 

Cajamarca no es solo minería, pero no desmerezcamos los beneficios que esta ha traído a la región.

La minería que va más allá
De acuerdo con cifras publicadas por ProInversión, en el 2004 la minería representaba alrededor del 40% del PBI cajamarquino, pero también eran importantes los servicios (36%) y, en menor medida, la agricultura (14%). 

En minería destaca Yanacocha, que es un ejemplo de la contribución de esta actividad a la descentralización y el desarrollo de las zonas en las que se ubica. Esta empresa ha invertido en mejorar condiciones básicas como infraestructura vial, electrificación, saneamiento, salud y educación. 

Por ejemplo, el año pasado, Yanacocha y entidades estatales firmaron un convenio para construir la carretera Kuntur Wasi, que unirá Chilete con Granja Porcón, lo cual beneficiará a actividades como el turismo (mejor acceso al centro arqueológico Kuntur Wasi). 

También ha aportado en la construcción de sistemas de agua potable en diversas comunidades, en la capacitación de maestros, la construcción de colegios e incluso en la capacitación de trabajadores de salud y en la construcción de hospitales. 

Además, existen iniciativas como proyectos de plantaciones forestales y el CITE Koriwasi que, con el patrocinio del MINCETUR y de la mencionada empresa, busca capacitar a joyeros locales para que sean competitivos internacionalmente.

Igualmente, cabe destacar la creación del Grupo Norte, integrado por empresas e instituciones privadas que pretenden promover el desarrollo sostenible de la región a través de obras en infraestructura vial, energía y comunicaciones, saneamiento, salud y educación, así como proyectos productivos en turismo, agroexportación, acuicultura y otros sectores.

Cultivando oportunidades
La agricultura también es una importante actividad en Cajamarca; sin embargo, según el Plan Estratégico Regional de Exportación (PERX) de la región, esta última presenta bajos índices de producción agrícola, dada la falta de tecnología e inversión, lo cual tiene que ver con una orientación a la subsistencia. 

Si relacionamos esto con el hecho de que dicha actividad emplea a la mayoría de la PEA ocupada en Cajamarca (68,8% en el 2005, según el MTPE), se podría entender en parte por qué esta región aún presenta altos niveles de pobreza (74,2% de la población en el 2004, aunque ha venido reduciéndose recientemente).

Pero la pobreza no se combate ahuyentando a la inversión privada; al contrario, necesitamos más. Y para que sea aprovechada por más comunidades (para que se conecten con la gran cadena del comercio exterior), estas últimas necesitan desarrollar sus capacidades: con mejoras en educación -según el INEI, en el 2003, la tasa de asistencia a educación primaria era ligeramente mayor al promedio nacional, pero la de secundaria fue casi 20 puntos porcentuales menor-, salud, infraestructura de transportes y comunicaciones, difusión de tecnología, etc. 

Es allí donde juega un importante rol la inversión pública. Cifras del MEF indican que, en el 2005, a Cajamarca le correspondieron más de S/. 400 millones por concepto de canon y FONCOMUN (11% del total nacional); pero según el Mapa de Pobreza 2006 de FONCODES, esta región es la tercera con mayor índice de carencias (por ejemplo, el 37% de la población no tiene acceso a agua y el 68%, a electricidad).

Sin embargo, las oportunidades existen. Según el MINAG, en el 2005 Cajamarca produjo el 21% del total nacional de café, convirtiéndose en el principal departamento proveedor de dicho cultivo (su segunda principal exportación tras el oro). También destaca la tara, cuyos usos van desde el curtido de cueros hasta la preparación de infusiones medicinales. 

Por ejemplo, el Plan Operativo de este producto, incluido en el PERX, señala que en India y China lo consideran un insumo de bajo costo para obtener ácido gálico (empleado en aceites, pinturas, entre otros). Asimismo, tendrían potencial exportador otros productos como la alcachofa, las rosas, el mango, la palta, el sauco y los lácteos. 

Pero, según Antonio Brack, una oportunidad verdaderamente interesante y en la que Cajamarca tiene ventaja es la forestal (plantaciones), que además tiene un impacto positivo en el recurso hídrico. El PERX también ha identificado potencial en el cemento, la ya mencionada joyería y los textiles artesanales. Estas son las semillas de los verdaderos milagros. Ojalá prendan.


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